Sébastien Ogier encabezó el monólogo de Toyota al cierre de una jornada de viernes marcada por los recortes en el itinerario. Pese a la anulación de uno de los tramos, el fabricante japonés impuso su ley desde los primeros compases de la cita insular.
El veterano piloto francés, poseedor de nueve coronas mundiales, marcó el ritmo en las dos especiales de montaña que pudieron disputarse. Con este resultado, Ogier se sitúa en lo más alto de la tabla, con una renta de 5,9 segundos sobre el joven Sami Pajari. La lucha por el podio está al rojo vivo, con Elfyn Evans acechando en la tercera plaza a tan solo una décima de su compañero finlandés.
Declaraciones de Sébastien Ogier
A pesar de su pleno de victorias parciales, el piloto de Gap se mostró autocrítico con las sensaciones transmitidas por su montura:
“El Toyota se comporta bien en las trazadas, pero, para ser honesto, no me siento del todo cómodo con el coche o quizá con el rendimiento de las gomas. Hemos sufrido algo de subviraje”, confesó Ogier.
